A partir del pasado martes (23), los usuarios que quieran hacer operaciones a través de su banca en línea o en el celular tendrán que dar autorización para que el banco los pueda ubicar en tiempo real y, caso contrario, no podrán realizar sus transacciones.

Esta disposición, que es obligatoria y fue aprobada hace dos años, y busca otorgar más seguridad a los clientes y tiene el objetivo de evitar fraudes y lavado de dinero.

Pese a que la medida ha causado revuelo por cuestiones de privacidad, las instituciones bancarias dicen que no podrán monitorear en tiempo real a sus clientes, ya que la geolocalización servirá exclusivamente para las transacciones.

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