El Día Mundial del Asma 2019 está auspiciado por la Global Initiative for Asthma (GINA), y tendrá lugar como cada año el primer martes del mes de mayo, es decir el  día 7 de Mayo de  2019, como una iniciativa para concienciar a la población de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.

Desde el año 2008 hasta la actualidad,  el lema ha sido “Puedes Controlar tu Asma” (You can control your asthma) y pretende estimular  a los pacientes a tomar parte activa en el control de su enfermedad.

Este año la GINA utiliza la palabra STOP con su símbolo internacional para indicarnos que hay que parar el asma. La palabra STOP está compuesta por las siglas de una serie de palabras que dan las claves de cómo se puede parar o controlar el asma:

Síntomas (que hay que valorar)

Testar la respuesta que se obtiene con la medicación y medidas ambientales

Observar y evaluar al paciente de forma continuada

Proceder a ajustar el tratamiento y las medidas de control ambiental

¿Qué es el Asma?

El asma es una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea y sibilancias, que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra. Los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche.

Existen diversos tipos de asma como son:

  • Asma alérgica.
  • Asma estacional.
  • Asma no alérgica.
  • Asma ocupacional.
  • Asma inducida por el ejercicio.
  • Asma nocturna.

¿En qué consiste un ataque de asma?

Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, lo que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Los síntomas recurrentes causan con frecuencia insomnio, fatiga diurna, una disminución de la actividad y absentismo escolar y laboral. La tasa de letalidad del asma es relativamente baja en comparación con otras enfermedades crónicas; no obstante, en 2005 fallecieron 255 000 personas por esa causa.

Los síntomas del ataque causan con frecuencia:

  • Insomnio.
  • Cansancio.
  • Fatiga diurna.
  • Disminución de la actividad.

Tipos de asma en función de los factores desencadenantes

Asma alérgica: aparece en relación con la exposición a sustancias alérgicas o neumoalérgenos como el polen de las plantas, ácaros del polvo, o pelo de animales como perros y gatos. Suelen existir antecedentes familiares o personales de alergia.
Asma estacional: su aparición está relacionada con el polen de las plantas; empeora en primavera o a finales de verano.
Asma no alérgica: las crisis se desencadenan por sustancias irritantes (como el humo del tabaco, el humo de leña, desodorantes, pintura, productos de limpieza, perfumes, contaminación ambiental…etc.), infecciones respiratorias (gripe, sinusitis…), aire frío, los cambios repentinos de temperatura, o el reflujo gastroesofágico.
Asma ocupacional: las crisis se desencadenan por la exposición a sustancias químicas del lugar de trabajo, como polvo de madera, metales, compuestos orgánicos, resinas plásticas…etc.
Asma inducida por el ejercicio: desencadenada por el ejercicio o la actividad física. Los síntomas se presentan mientras el paciente realiza ejercicio, o poco tiempo después de finalizar la actividad física.
Asma nocturna: se puede presentar en pacientes con cualquier tipo de asma. Los síntomas empeoran a media noche, especialmente de madrugada.

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