
La futbolista nipona Azusa Iwashimizu ha sido la encargada de prender la antorcha a partir de la llama olímpica que permanecía preservada en un candil en Japón desde hace un año y ha comenzado el relevo recorriendo los campos de césped del J-Village acompañada de otras integrantes de las Nadeshiko, la selección que fue campeona mundial en 2011. «Me ha honrado ser la primera persona en llevar la antorcha hoy. Han pasado diez años desde que nos juntamos, hoy era una buena ocasión», ha dicho Iwashimizu a los medios tras el inicio del relevo.
«La llama ha continuado ardiendo de forma serena mientras el mundo se enfrentaba a unos tiempos difíciles durante el último año», ha dicho la presidenta del comité organizador de los Juegos de Tokio, Seiko Hashimoto, durante un discurso en la ceremonia inaugural. Confía en que esta antorcha «pueda llegar a la inauguración de los Juegos llena de esperanza para todos en Japón y en el mundo, y brille en la oscuridad e ilumine el camino», ha dicho la exatleta olímpica y anterior ministra a cargo de los Juegos.
