El arquitecto polaco Kotala Krzysztof diseñó una cancha submarina que planea construir en el mar. El proyecto demandará entre 1.7 y 2.5 mil millones de dólares.

Si bien es cierto que el oriente medio nos tiene acostumbrado a cosas bastante excéntricas, también es cierto que muchas de ellas terminan siendo muy interesantes.

Una de las últimas excentricidades de Dubái tiene que ver con el tenis, deporte que gusta mucho en aquellas tierras sobre todo a raíz del legendario partido de Roger Federer y Andre Agassi en 2005.

El partido se jugó en la cancha más alta del mundo en el hotel Burj Al Arab a 321 metros de altura.

Esto no fue suficiente para los amantes del tenis en Dubái, pues el arquitecto Kotala Krzysztof diseñó la primera cancha submarina en el mundo.

Este proyecto aún está en proceso, puesto que se necesitan cerca de 1.7 y 2.5 millones de dólares y está en proceso de atracción de inversionistas.

En una de las ciudades más modernas, ricas y lujosas del planeta, es normal ver por las calles súper coches bañados en oro, excentricidades y cualquier tipo de lujos en general.

Según ha dicho el propio arquitecto Kotala Krzysztof:

“La idea de diseñar este proyecto que consiste en una cancha de tenis submarina, es unir la maravilla del deporte y de la naturaleza en un escenario de emoción visual”.

El diseño original del estadio está planeado para albergar a cerca de 10 mil personas y se empezará tan pronto y se consigan los inversionistas y la cantidad de dinero suficiente.

La búsqueda de Krzysztof es de inversionistas. El estadio que ideó para construirse en Dubái, con capacidad para 10 mil personas, demandaría para su construcción entre 1.7 y 2.5 mil millones de dólares.

El tenis se juega tradicionalmente en pasto y arcilla… ahora, ¿podrán los partidos de tener lugar un día en una burbuja a prueba de agua en un “Wimbledon subacuático”?

Para el arquitecto Kotala Krzysztof, la construcción de esta cancha submarina puede ser cara, pero a la larga traerá más beneficios.

El enfriamiento de los edificios en esta zona es costoso debido al clima extremo. “Los edificios inmersos en el agua son más costosos en el proceso de construcción, pero serán más baratos para operar en el futuro”, dice el arquitecto.

Las propiedades físicas de la luz solar que pasa a través del agua dan un efecto notable en el interior que es mucho más natural para la percepción que la luz artificial.

La estructura se asemeja a un atolón con su característica superficial en su interior, y se construiría entre las islas Burj al Arab y Palm Jumeirah.

La propuesta inicial incluye siete canchas, cada una con un arrecife de coral en la azotea diseñado para construir la ilusión de un atolón natural.

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