La biodiversidad es el tejido vivo de nuestro planeta. Apuntala el bienestar humano en el presente y en el futuro, y su rápido declive amenaza tanto a la naturaleza como a las personas. Según los informes publicados en 2018 por la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), los principales impulsores mundiales de la pérdida de biodiversidad son el cambio climático, las especies invasoras, la sobreexplotación de los recursos naturales, la contaminación y la urbanización.

Para detener o revertir este declive, es vital transformar los roles, las acciones y las relaciones de las personas con la biodiversidad (el enlace es externo). Existen muchas soluciones para detener y revertir la disminución de la biodiversidad. Las diversas redes, programas y socios de la UNESCO han observado semillas de cambio positivas e inspiradoras en todo el mundo. La UNESCO también acompaña a los Estados Miembros y sus pueblos en sus esfuerzos por detener la pérdida de biodiversidad mediante la comprensión, la valoración, la protección y el uso sostenible de la biodiversidad.

La UNESCO está proporcionando toda su experiencia en la protección del patrimonio natural para combatir el calentamiento global.

Nuestra biodiversidad, nuestra alimentación, nuestra salud

En la actualidad, tenemos acceso, en general, a una mayor variedad de alimentos del que tuvieron nuestras generaciones precedentes. Sin embargo, a pesar de que la oferta se ha vuelto mucho más diversa en muchos lugares del mundo, la dieta mundial en su conjunto, lo que la gente realmente come, se está homogeneizando y esto es algo peligroso.

Las celebraciones de 2019 en este Día se centran en la biodiversidad como la base de nuestra alimentación y salud, y como catalizador clave para transformar los sistemas alimentarios y mejorar la salud de los seres humanos.

El objetivo es impulsar el conocimiento y concienciar sobre la estrecha dependencia que los sistemas de producción de alimentos, la nutrición, y la salud tienen con la biodiversidad y los ecosistemas saludables. El tema también celebra la diversidad que ofrecen nuestros sistemas naturales para la existencia humana y el bienestar en la Tierra, al tiempo que contribuye al logro de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como la mitigación y adaptación al cambio climático, la restauración de los ecosistemas, el agua limpia y el hambre cero, entre otros.

En los últimos 100 años, más del 90 por ciento de las variedades de cultivos han desaparecido de los campos de los agricultores. La mitad de las razas de muchos animales domésticos ya no existen, y las 17 principales zonas de pesca del mundo están siendo explotadas hasta sus límites sostenibles. La variedad local de los sistemas de producción de alimentos también corre el riesgo de desaparecer, incluidos los conocimientos de los pueblos indígenas o las comunidades locales que llevan consigo. Con este declive, la biodiversidad agrícola está desapareciendo, y con ella también el conocimiento vital de la medicina tradicional y los alimentos locales. Otra de las grandes preocupaciones es la pérdida de dietas diversificadas, que está directamente relacionada con enfermedades o factores de riesgo para la salud, como la diabetes, la obesidad y la desnutrición.

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