El Complejo Cultural el Carmen es sin duda una de las joyas arquitectónicas más valiosas de Tehuacán, pero pocos saben que construir este hermoso proyecto para la ciudad requirió de 36 años.
Enamorado de la ciudad, José Miguel Jiménez Castillo, se dio a la tarea de recorrer los sitios de mayor interés en Tehuacán y se dijo gratamente sorprendido de la historia que envuelve a lo que hoy se conoce como el Complejo Cultural El Carmen, cuyo proyecto nace en el año de 1740 cuando llegan al municipio nuevas órdenes religiosas entre ellas las Carmelitas, que gozaban de la simpatía por parte de la clase acomodada en la ciudad, sin embargo no podían construir edificios o realizar culto público.
En el Año 1743 los Carmelitas buscaron obtener un permiso formal para construir una iglesia, pero por los obstáculos legales que enfrentaron en argumentaron que la edificación tendría fines particulares.
El verdadero objetivo de Las Carmelitas, -afirma Jiménez Castillo, era abrir el espacio al culto público, situación que molestó a la orden de Franciscanos.


La persistencia de las monjas permitió que en
1747 lograran la licencia formal e iniciaron el culto público y comenzó la construcción del Convento del Carmen, la Fundación dio prioridad a la iglesia, la primera piedra fue colocada en 1748 por el fraile Nicolás de Santa María.
Dice José Miguel Jiménez Castillo, que es el diseño arquitectónico de fray Valentín de la Virgen que decidió con una notable tendencia barroca típica del Siglo XVIII contemplando un claustro cuadrado al norte de la iglesia, que era de un solo piso, mientras que el resto del Convento se diseñó de dos pisos, sus espacios interiores muy grandes y bien iluminados, en la planta baja cubierta de bóvedas de cañón corrido y poca luz, los techos del estilo franciscano, hechos de viga, madera, también incluyó una majestuosa escalera que lleva al segundo piso en el que se encontraban las celdas que dan hacia el Oriente del edificio.

El inicio de la construcción avanzó con lentitud ya que los benefactores no dieron la respuesta que se esperaba, en 1759 los Carmelitas se mudaron al Convento antes de concluir la obra, con la idea de que su presencia ayudaría a conseguir más donativos, nadie pensó que tardarían 36 años para ver culminado el convento que representó la mayor obra arquitectónica de Tehuacán durante La Colonia,
Hoy como en esos tiempos, quienes pasan por la ciudad elogiaba la obra
La apertura oficial del Convento e iglesia del Carmen, fue el 24 de enero de 1784, el pueblo de Tehuacán se sorprendía al admirar el diseño de Fray Juan de la Virgen, obra que fue concluida 36 años después de
la colocación de la primera piedra, teniendo un costo de setenta y cinco mil pesos, sin incluir el arte sacro.
Este bello edificio ha sido testigo de la historia de Tehuacán, pasando por diferentes funciones, como Convento, hospital, iglesia, cárcel, estación del Ferrocarril, cuartel y ahora sitio de esparcimiento y cultura.

Por fortuna –afirma- Viví el proceso de la restauración, que realizó la arquitecta Margarita Martínez del Sobral y Campa, conservando una parte de su atrio, se han reconstruido el curato y las oficinas, que son ocupadas por la biblioteca; la iglesia, el patio de las columnas, locales comerciales y el parque ecológico,
Para fortuna de nosotros, los Tehuacaneros, aún se conserva tan hermoso edificio, que es parte de la historia de la ciudad.
Esta es una razón más para amar esta ciudad donde vivimos, concluyó.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.