
Al mennos 275 elefantes murieron en los últimos meses en el norte de Botswana, el país con la mayor colonia de paquidermos del mundo, sin signos de violencia y sin que se haya podido atribuir, de momento, la muerte a ningún veneno conocido o enfermedad, algo que preocupa gravemente a los conservacionistas.
«Las investigaciones respecto a la muerte sin explicación de los elefantes aún están en proceso», señaló el gobierno de Botswana en un comunicado.
