El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la actividad turística y la economía interna no se afectarán en caso de que se apruebe su propuesta de conmemorar las fechas históricas el mismo día que marca el calendario.

“No son muchos días. Lo hacemos porque necesitamos fortalecer nuestra memoria histórica. No podemos olvidar nuestro pasado, eso es la parte del pensamiento conservador, neoliberal. El fin de la historia, le llamaban”, indicó.

En conferencia de prensa matutina explicó que el gobierno de la Cuarta Transformación impulsa el sector turístico a través de diferentes acciones e incluso es uno de los rubros con mayor crecimiento en lo que va de la administración.

Por ejemplo, dijo el mandatario, se retiró el sargazo en las playas del Caribe con el apoyo de la Secretaría de Marina sin decretar emergencia ni derrochar recursos para la limpieza. Además, la Guardia Nacional tiene presencia en todo el territorio con el objetivo de garantizar la seguridad de los turistas nacionales y extranjeros.

Destacó que proyectos como el Tren Maya también contribuirán al turismo y la captación de divisas.

Sobre su construcción reiteró que los habitantes de los estados del sureste han manifestado que están de acuerdo por los beneficios que llevará a sus comunidades.

“El Tren Maya va. La gente lo quiere y yo no digo mentiras. La gente está apoyando esta obra muy importante porque va a reactivar la economía en cinco estados del sureste: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Se trata de una inversión pública de más de 120 mil millones de pesos; no es crédito, no es deuda, son ahorros por no permitir la corrupción, por la austeridad republicana”, subrayó.

Aseguró que no habrá afectaciones a los ecosistemas y que el ambiente mejorará “porque no es lo mismo el transporte, el ferrocarril que no contamina como el transporte en camiones de carga o pasajeros. Estamos hablando de una reducción de emisiones a la atmósfera de más del 50 por ciento”.

“No se afecta en nada porque el derecho de vía se tiene desde los años 50 del siglo pasado. El tren va a ir por la línea férrea que se construyó desde los años del presidente Ávila Camacho y se concluyó con el presidente Miguel Alemán. En donde no hay vía es por la carretera. Hay un derecho de vía de más de 50 metros; el tren necesita 15. No se afecta en nada, no se abre una montaña, no se tiran árboles, no se despoja a nadie de sus tierras y no hay contaminación. Es nada más oposición por oposición, sin causa”, agregó.

Comentó que las personas que se oponen al proyecto y que no pertenecen a las regiones por donde pasará el tren “tienen ganas de afectarnos, de no aceptar que nuestro gobierno cumpla con nuestros compromisos y que haya progreso y justicia para la gente. Así es el conservadurismo”.

Refrendó su compromiso de no hacer uso de la fuerza ante las expresiones que se manifiesten contra el Tren Maya.

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