
La maestra Olga Fortiz, con más de 16 años de servicio en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) No. 229, denunció haber sido víctima de acoso y hostigamiento laboral durante más de un año, situación que afirma ha afectado su estabilidad emocional, laboral y económica.
De acuerdo con su testimonio, las agresiones iniciaron tras su reubicación injustificada a la biblioteca, donde además se le asignaron funciones ajenas a su nombramiento docente, a pesar de contar con una base definitiva en la institución.
Fortiz señaló que se le ha bloqueado el estímulo por antigüedad y que las materias que ella debería impartir actualmente están siendo ocupadas por personal externo, sin vínculo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), lo que considera una clara violación a sus derechos laborales.
Ante esta situación, la docente ha solicitado la intervención de autoridades estatales, judiciales y educativas para garantizar que su caso sea atendido conforme a derecho. Mientras tanto, continúa acudiendo al plantel, elaborando planeaciones y tomando cursos de actualización, con la esperanza de que se restablezca su situación laboral y se ponga fin al hostigamiento que asegura enfrentar.
