Desde 1996, por iniciativa de la Society for Neuroscience y The Dana Alliance for Brain Initiatives, se celebra en todo el mundo la Semana del Cerebro, durante la segunda semana de marzo de cada año, con el objetivo de aumentar la conciencia pública sobre los avances y beneficios de la investigación de este órgano.

La enfermedad cerebro vascular (ECV) se presenta cuando se rompe o bloquea una arteria impidiendo el paso del flujo de sangre al cerebro. Afecta principalmente a las personas mayores de 45 años; en México, representa la sexta causa de muerte.

Investigadores de la Facultad de Psicología, junto con el Instituto Nacional de Rehabilitación, trabaja con pacientes con ECV, con el objetivo de realizar una evaluación neuropsicológica y ofrecerles un entrenamiento cognitivo, apoyados por un programa computacional.

Como una primera parte del proyecto, realizan una elección de los pacientes que pueden participar, enfocándose sobre todo en aquellos cuya lesión fue en áreas relacionadas a la memoria de trabajo, la cual usamos para resolver alguna situación que se nos presenta al momento, como amarrarse las agujetas, seguir una receta de cocina o realizar una operación matemática.

Una vez elegidos, se pide a los pacientes que firmen un consentimiento informado a fin de que estén al tanto de las características del proyecto y cuál es la finalidad.

A cada paciente se le realiza una evaluación pretest, la cual se lleva a cabo durante dos sesiones, así como pruebas neuropsicológicas y P300, relacionados con la memoria del trabajo y la atención.

Cada paciente es evaluado a través de una encefalografía. Además, se obtienen muestras de sangre para analizar los biomarcadores de estrés oxidante, pues las moléculas que se alteran cuando ocurre una ECV son las que regulan nuestro sistema de oxidación y antioxidación. Al final de la rehabilitación se mide si los niveles cambian y hay cierta recuperación en el cerebro.

Una parte de la prueba consiste en pedirle al paciente que observe una imagen; después de unos minutos se le retira y se le pide dibujar lo que recuerda, con el fin de evaluar aspectos como la memoria.

En otros casos se le solicita que copie una imagen, lo que permite a los médicos analizar cuál es el grado del daño cerebral que tiene el paciente; se ha observado que algunos sólo recuerdan cosas que ocurrieron en el pasado, pero no pueden recordar situaciones más inmediatas como tomarse una pastilla.

Como parte del entrenamiento computarizado, el paciente tiene que acudir a 20 sesiones de 40 minutos cada una. Durante este tiempo, observa en una pantalla distintas imágenes y características de ellas. Uno de los objetivos de esta parte del proyecto es que el paciente recuerde los elementos observados.

Este programa de cómputo fue diseñado por investigadores, médicos y estudiantes de la Facultad de Psicología y del Instituto Nacional de Rehabilitación; su objetivo es implementar estrategias de rehabilitación para la memoria en pacientes con ECV.

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