La Organización Panamericana de la Salud (OPS) refiere que el Cáncer Infantil representa el cinco por ciento de todas las neoplasias malignas y cada año se incorporan 10 millones de casos nuevos, siendo la tasa de incidencia mayor entre los cuatro y nueve años de edad.

En México se estima que existen anualmente entre 5,000 y 6,000 casos nuevos de cáncer en menores de 18 años. Entre los que destacan principalmente la leucemias, que representan el 52% del total de los casos; linfomas el 10% y los tumores del sistema nervioso central el 10%; la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que en 2013 el cáncer de órganos hematopoyéticos (encargados de la formación de las células, como la médula ósea, bazo, ganglio linfático e hígado) es la principal causa de morbilidad hospitalaria por tumores malignos en población de cero a 19 años

La razón de Incidencia de casos de cáncer es de 9 casos por 100 mil menores de 18 años para población no derechohabiente en la República Mexicana.

Mortalidad

Aproximadamente el 5% de los niños que mueren en el país es por cáncer. En la última década el promedio anual nacional es de 2,150 muertes por cáncer infantil, es la principal causa de muerte por enfermedad en mexicanos entre 5 y 14 años de edad, en Puebla conforme a las cifras del Sistema Estadístico Epidemiológico de las Defunciones (SEED) el promedio anual en el mismo período y grupo de edad es de 112 muertes.

La sobrevida estimada en México es del 51% del diagnóstico, sin embargo por tipo de tumor los linfomas, el retinoblastoma, germinal gonadal y los renales registran sobrevivencia hasta del 76%, no así los tumores del Sistema Nervioso Central, los tumores óseos o hepáticos y las leucemias que oscilan entre el 25% y 46%.

Como enfrentar el cáncer infantil

Las causas por las que los niños desarrollan cáncer no están claramente definidas, es importante destacar que cuando el cáncer afecta a un niño o a un joven lo hace en forma distinta a como afecta a los adultos, las causas de la mayoría de los tipos de cáncer pediátricos son, todavía, inciertas salvo para algunas condiciones como es la exposición a niveles altos de radiación.

La experiencia de un niño con cáncer y su familia es altamente estresante. Sin embargo es una oportunidad para reconocer fortalezas, cambiar roles, aceptar ayudas, aprender de otros que pasaron por la misma situación y compartir intensamente el tiempo en familia. Para que esto suceda además de los recursos para la atención médica y los internos de la familia es importantísimo el soporte que la comunidad puede brindar, perdiendo el miedo a acercarse, el temor a impresionarse, valorando que más allá de estar enfermo de cáncer es un NIÑO que necesita jugar, ir a la escuela, distraerse, relacionarse, insertarse socialmente, crecer y desarrollar sus potencialidades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.